En otros planetas

Marte sería el primer planeta en donde podríamos encontrar vida, por estar en la zona de habitabilidad y la posible presencia de agua en estado líquido bajo los polos congelados. Existe la posibilidad que los primeros hallazgos de vida bacteriana en Marte que encontremos terminen siendo producto de una panspermia generada por el hombre al enviar sondas exploratorias sin esterilizar. Y si alguna vez hubo vida, los restos que queden ahora pueden ser bacterias. Si el ser humano logra colonizar Marte, entonces también se produciría una panspermia voluntaria al ser los primeros en engendrar vida, la que técnicamente sería vida extraterrestre.

Las lunas de Júpiter (Europa, Encelado y Titán) también podrían albergar vida, aunque están congeladas, podrían tener agua líquida debajo de estas capas de hielo. Titán, particularmente, tiene océanos y atmósfera, aunque de metano (que en la tierra es un gas y allá es líquido).

El sistema TRAPPIST-1 también planetas que están dentro de la zona de habitabilidad, aunque estudiarlo es muy difícil por la distancia en la que están.

Teniendo en cuenta la vida como la conocemos…

Si hay plantas en otros planetas, su color va a depender de su estrella. Si la estrella es como el Sol, serían verde para absorber mejor la luz. Si la estrella es una enana roja, las plantas serían negras, aunque al nacer las enanas rojas producen mucha radiación, por lo que las plantas podrían estar bajo agua. Si la estrella es una gigante azul, las plantas recibirían mucha luz y el azul sería mejor para reducir la cantidad de luz.

Si el planeta es rocoso y con mucha gravedad, los animales serían limitados en crecimiento. Al contrario, si el planeta es pequeño o con poca gravedad, permitiría animales muy altos o de gran tamaño.

Evolución tecnológica

También puede haber evolución tecnológica, haciendo que las civilizaciones aumente de nivel. La ecuación de Drake parte del cálculo del número de estrellas que se han identificado en nuestra galaxia, e intenta estimar cuántas de estas estrellas podrían tener planetas, cuántos de esos planetas podrían estar en zonas habitables, cuántos de estos podrían albergar vida, y cuántos podrían haber desarrollado un tipo de vida suficientemente inteligente. Según la ecuación cada 10 años deberíamos ver una civilización extraterrestre.

Las escalas de Kardashev plantea un sistema para medir el avance de desarrollo tecnológico de una civilización tomando como referencia la manera en que dice civilización administra y hace uso de sus recursos disponibles. Se compone de 3 niveles:

  • Nivel 1 (o civilización de Tipo 1): Capaz de administrar los recursos y el clima de su planeta, no extinguen ni agotan los recursos ni a otros seres vivos.
  • Nivel 2 (o civilización de Tipo 2): Una especie interplanetaria y para vivir, obtienen su energía directamente de la estrella del sistema, sería civilizaciones inmortales.
  • Nivel 3 (o civilización de Tipo 3): Expandida más allá de los límites de su sistema y estarían presentes en varios lugares en su galaxia. A partir de este nivel, todo es extremadamente especulativo e incierto ya que no es posible hacer estimaciones con las limitaciones de conocimiento e información que poseemos.

Regulación en especies

Hay una regulación a través de la extinción de especies. Han existido 5 extensiones y puede que estemos en la sexta.

Las cianobacterias pretermitieron hacer fotosíntesis concentrándose en oxígeno y haciendo posible la formación de ozono y la capa de ozono.

Existen extremófilos que son seres que viven en múltiples ambientes extremos. La evolución permite adaptarse para vivir en ambientes extremos, lo que permite pensar en que puede haber vida en cualquier lugar del universo.

La teoría de la evolución plantea cómo los seres vivos han ido cambiando a distintos grupos partiendo un ser vivo.

La clasificación más reciente en relación a la evolución sería: Los dos primeros grupos fueron las bacterias y arqueas (ambos procariontes). La fusión de estas dieron lugar a los protistas (ya eucariontes) y estos dieron origen a los grupos fungi, animalia y plantae. Esta clasificación ha cambiado según los nuevos estudios.

La actual clasificación cladística moderna (ramificada) se basa en dominios (bacteria, arquea y eucarionte) gracias a la composición química del ADN y las similitudes existentes entre los individuos identificados por la genética.

La selección natural prioriza a aquellos que se van adaptando mejor según las mutaciones aleatorias que van teniendo, permitiéndole sobrevivir y reproducirse heredando sus genes.

La genética se basa en un código de cuatro letras: G (guanina), A (adenina), C (citosina) y T/U (tiamina en el ADN y uracilo en el ARN que transfiere la información).